Combatir el racismo desde el deporte

Serena Williams empieza a ser considerada la mejor jugadora de la historia tras convertirse en la mujer que ha ganado más Grand Slams. La cifra impresiona: 23. Ya supera los 22 de la alemana Steffi Graff y, después de recuperar el número 1 del ranking mundial, sería osado pensar que el palmarés no continuará avanzando. Evert, Navratilova, Graff, Seles… habrá opiniones de todo tipo, pero es irrefutable que Williams se ha ganado torneo detrás torneo un lugar de honor entre las mejores tenistas de todas las épocas.

Hay un elemento diferencial con todas ellas que no se puede olvidar. Serena Williams no es blanca, es afroamericana. Y esto, que deportivamente no tendría que tener ninguna relevancia, ha marcado la carrera de la pequeña de las Williams.