A todos les llega su año

Para nadie es un secreto que la mayoría de los supuestos “prospectos que no pueden fallar” se quedan en el camino por múltiples razones y no necesariamente por perder cualidades de su juego.
Son muchos los que luego de varios años se desinflan y optan por hacer dinero en el oriente o México, en vez de quedarse en las ligas menores intentando llegar a las Grandes Ligas.
Los que se quedan, sólo necesitan de la oportunidad para demostrar que si tienen con que brillar, o por el contrario, todos se darán cuenta que sus habilidades mermaron o desaparecieron.
Entiendo que desde que Hanley Ramírez salió de Boston a Florida, inmediatamente le llegó su año, su chance, su oportunidad.
Lo mismo pasó con Melky Cabrera con los Yankees, le dieron el puesto y se quedaron en las mayores.
Félix Pie con Baltimore ha estado tambaleando mucho, pero parece que el 2010 es su año, por lo menos para demostrar que puede o para ganarse un año más.
Eric Aybar con Anaheim le llegó su año y se ha mantenido. Lo mismo ha hecho su hermano Willy Aybar con Tampa Bay.
Fernando Martínez con los Mets tiene que aprovechar este huequito que se le ha hecho en estos dos meses y “resolver”, matar la liga, hacer de todo, dejar hasta el último aliento en el terreno, porque sólo así lo van a tener y a tomar en cuenta.
Ahora bien, a quien si le ha llegado su año, su momento, su oportunidad de asegurar dinero, saltar a la fama, y en grande es a José Bautista con los Azulejos de Toronto. Liderando la temporada en cuadrangulares, rumbo a romper la marca del equipo para jugador dominicano, y de paso superar por primera vez las 100 carreras producidas, sin tener un puesto fijo en el equipo, ni en la defensa, ni en la ofensiva.
Otros que también les llegó su hora, pero no necesariamente para brillar fue a:
Manny Ramírez, quien tiene que demostrar que puede recuperarse y aportar.
David Ortiz, que es capaz de ser humilde la hora de negociar su nuevo y último contrato.
Octavio Dotel, que con los Dodgers, con presión, obligado a realizar un buen trabajo, ha sido un fiasco.
Nelson Cruz, con Texas, se ha lesionado mucho y podría esto decretarle su salida del equipo. Porque no se puede ganar con uno de los pilares ofensivos sin jugar.
En fin, a todos les llega su hora, y si no están muy de acuerdo, pregúntenle a Juan Samuel, quien vio como le llegaba su hora, saboreaba el sazón y despertaba de su excelente sueño.

















